¡Nooo, otra vez una llaga!

“¡Qué sensación más rara! Me toco con la lengua encima de los dientes y noto como una cavidad. Me escuece. ¡¡Ahh!! Coma lo que coma me molesta y encima llevo con ella casi una semana”. Bienvenido al apasionante mundo de las llagas. O lo que es lo mismo, de las aftas bucales.

En muchas ocasiones se las asimila a los herpes, ya que estéticamente son parecidas. Como si fueran una quemadura con un centro blanquecino y un borde rojo que, como es natural, duele, escuece y nos impide comer correctamente. En general miden de tres a cinco milímetros en su diámetro y se localizan en la superficie interna mucosa de los labios o en las membranas del tubo digestivo.

¿Por qué crees que aparecen? En la mayoría de los casos estas malas compañías llegan por un simple mordisco, una bajada de defensas, una mala higiene, por vivir una situación de estrés, incluso por una falta de vitamina B12 y ácido fólico. Además, si eres mujer, también puedes sufrirlas debido a los cambios hormonales que se producen en el cuerpo con la menstruación.

Otra causa común para su aparición son las infecciones vitales, ya que estas actúan como un mecanismo de defensa. Y te sorprenderá, pero después de visitar a algunos dentistas también pueden aparecernos llagas porque nos hayan hecho un poco de daño al tratarnos. En Clínica Dental Imagen realizamos nuestro trabajo de la manera más delicada posible para evitar esas situaciones.

Aunque existen varios tratamientos y remedios para curarlas, tememos decirte que normalmente no desaparecen hasta los 7 o 10 días. Lo importante es que, por más que sea una tentación, no poses tu lengua en ellas. Al final desaparecen casi siempre solas. De todas formas, toma nota de estos remedios caseros que pueden ayudarte.

La sal es una gran aliada, bien diluida en agua para hacer enjuagues o bien poniendo un grano en la zona afectada. Escocerá un poco, pero está recomendado. Lo mismo ocurre con el bicarbonato de sodio y el aloe vera, estos enjuagues vienen muy bien. Otra opción es pasar un algodón con agua oxigenada o un hielo por la zona. Pero sobre todo, evita los alimentos ácidos o picantes, la goma de mascar y no olvides usar el hilo dental después de cada comida para mantener siempre la boca limpia y saludable. En el caso de que persistan puedes consultarnos a nosotros o a otros especialistas. ¡Te ayudaremos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × dos =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Archivos