¡Evítalos si quieres unos dientes blancos!

Porque no se van ni frotando. Ni cepillando dos veces al día, ni usando enjuagues bucales. Hablamos de cosas que consumimos de forma oral y que poco a poco van eliminando el blanco natural de nuestros dientes, dejándolos manchados.

A todos nos gusta tener, además de una sonrisa sana y alineada, unos dientes brillantes. Esa sonrisa con la que le puedes alegrar el día a cualquiera. Para ello, no solo es suficiente con mantener una higiene dental correcta y hacernos una limpieza de vez en cuando. Si queremos que el blanco de nuestros dientes nos dure, hay una serie de hábitos de consumo que debemos evitar en la medida de lo posible o, en algunos casos, ¡por completo! Te hablamos de ellos.

  1. Vino

Un buen vino de vez en cuando le gusta a cualquiera. Es placer de dioses, no en vano. Y hay incluso quien afirma que es bueno para nuestro cuerpo. En el caso del vino tinto, es algo conocido el hecho de que su consumo habitual acaba apagando el blanco de nuestros dientes. Es casi tan conocido como la creencia de que con el vino blanco esto no pasa. Sin embargo, los taninos presentes en este también acaban amarilleando nuestra sonrisa. Si bebes vino, cepillate siempre en los 30 minutos siguientes para mantener tu sonrisa lo más blanca posible.

  1. Café

El café es otro viejo enemigo de los dientes blancos. Y es, de hecho, uno de los más rápidos en darle a los dientes un toque amarronado si se consume diariamente. Cosa, por otra parte, bastante habitual. Hay quien se toma dos tazas diarias de café. Sabemos que es un  hábito difícil de dejar, así que si vas a mantener la cafeína en tu vida nuestra recomendación es tomarla con hielo o usando una pajita para evitar el máximo posible de contacto con los dientes.

El té no es, ni de lejos, una alternativa al café a la hora de evitar mancharnos los dientes. Como en el caso de los vinos, la fuerte presencia de los taninos acaba por tintar poco a poco la dentadura. Los dos tipos de té que más amarillean nuestras perlas son el negro y el rojo.

  1. Ketchup

Este puede que sea un poco sorprendente. Sí, el ketchup es el enemigo calladito del blanco dental. Aunque tarda un poco más en hacerlo que los casos vistos hasta ahora, la presencia de especias fuertes y muy colorantes como curry, comino y azafrán puede manchar los dientes con el tiempo. Por lo que, ya sabéis, también hay que tener en cuenta estos tres ingredientes en otros alimentos.

  1. Refrescos

Los ingredientes y colorantes presentes también en los refrescos acaban por apagar el blanco de los dientes. ¡Ojo! No importa que sean con o sin azúcar, eso solo afectará a la aparición de caries y otros problemas. Hablamos de blanco. Y los refrescos, todos, son su enemigo.

  1. Tabaco

Mal hábito lo mires por donde lo mires. Pero vamos a lo que nos toca. El tabaco no solo amarillea los dientes. La intensidad de sus manchas es mayor que todos los demás casos, siendo el hábito que más afea el aspecto de nuestra boca. Pero además de una cuestión estética, la nicotina presente en el tabaco daña nuestro esmalte dental y provoca pérdida de piezas dentales al causar enfermedades de las encías como la gingivitis.

Sabemos que son alimentos y productos muy extendidos entre la población y que seguro que consumes alguno de ellos o más de uno. Desde Clínica Dental Imagen te recomendamos seguir estos consejos para que tu sonrisa luzca lo más blanca posible y, por supuesto, para un resultado profesional no dudes en acudir a tu dentista de confianza para una limpieza. Es la única manera de eliminar la acumulación de sarro y las manchas que ya hayan aparecido.

¡Sácale brillo a esa sonrisa!

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